La participación como antídoto para la depresión

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La participación como antídoto para la depresión

El aumento de la esperanza de vida ha favorecido una reformulación de los ciclos o etapas tradicionales que configuran la vida. Sin embargo, el proceso de envejecimiento es individual, existiendo diferentes formas de vivirlo y de afrontarlo en función del contexto social en el que se habite y la situación personal.

No obstante, los trastornos mentales son más frecuentes de lo que imaginamos y pueden afectar a cualquier tipo de persona en cualquier edad. Según datos oficiales, una de cada cuatro personas en España sufrirá un problema de salud mental a lo largo de su vida. Concretamente, la ansiedad y la depresión cada vez están más presentes en nuestro entorno. Según la OMS (Organización Mundial de la Salud), más de 350 millones de personas padecen depresión en todo el mundo, convirtiéndose en lo que han denominado la «mayor epidemia del siglo XXI».

Buscamos soluciones a este gran problema mundial que afecta de forma directa a las personas +60 debido a la incertidumbre de esta nueva etapa, la jubilación. La OMS y otros organismos sociales, destacan el envejecimiento activo como el proceso de optimización de las oportunidades de la salud, participación y seguridad con el fin de mejorar la calidad de vida a medida que las personas envejecen. El concepto de activo no se asimila a la actividad laboral, sino que hace referencia a un proceso de participación continua en las cuestiones sociales, económicas, culturales y cívicas.

El potencial de las personas +60, es una sólida base para el desarrollo futuro. Permite a la sociedad recurrir a las competencias, la experiencia y la sabiduría que las personas adultas mayores, no sólo para su propia mejora, sino también para participar activamente en la de toda la sociedad.  Si la participación se ajusta a las necesidades e inquietudes de cada persona, podemos encontrar un equilibrio saludable en términos físicos y mentales.

Soluciones como antídoto para la depresión

Las personas jubiladas tienen un gran potencial para desarrollar una participación activa dado su tiempo, sus experiencias personales, su interés y dedicación, así como sus conocimientos. Conocer la influencia de los factores a lo largo del ciclo vital favorece una mediación más óptima para mejorar temas como la salud, la participación social, ciudadana, etc.

El voluntariado es una forma de ocupar la nueva disponibilidad de tiempo a la vez que se configura como una oportunidad de aprendizaje y de intercambio generacional de experiencias. Además, la naturaleza productiva del voluntariado resulta beneficiosa sobre varias dimensiones del bienestar, tales como la satisfacción, la autoestima, la soledad, la salud mental, etc.

En nuestra sección de Voluntariado, puedes encontrar diferentes organismos sin ánimo de lucro que participan activamente en la mejora social dependiendo del ámbito de implicación de cada una de ellas. Las ONGs en las que puedes participar, se implican en el ámbito socioeducativo, de la salud, de la naturaleza y en causas internacionales. Encontrarás muchas maneras de colaborar de forma fácil y sencilla. ¡Súmate y colabora!

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